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Cómo tener una mente ganadora para conseguir tu físico ideal

Cómo tener una mente ganadora para conseguir tu físico ideal

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¿Qué es lo que hace que alguien llegue a poder transformar su físico y otra no? Independientemente de la predisposición genética de cada uno/a y asumiendo que las dos tengan la información correcta, es que la segunda ha sido capaz de estar años entrenando y comiendo correctamente.

¿Por qué la primera no? ¿Qué es lo que los hace diferentes? No es más que la actitud mental y cómo gestionan cada uno las piedras que surgen en el camino.

Vamos a ir comparando cada una: una mente ganadora con una que no para que veas los errores de la segunda y la actitud correcta de la primera. La parte mental es con diferencia, la parte más importante que hay que añadir al triángulo entreno, alimentación y descanso que pocos entrenadores añaden; la verdad que por desgracia no se forman al respecto ni lo incluyen como estrategia en sus servicios. Por eso, yo siempre trabajo con mis clientes junto con una psicóloga deportiva de mi equipo, porque el entrenar la mente y conseguir una mente adecuada es lo que nos garantizará el éxito.

Vamos a llamar a la mente ganadora Marcos y a la que que no, Ezequiel.

 

  • Qué supondrá conseguir transformar tu físico en tu vida

    Marcos, él mismo o su entrenador han hecho este ejercicio de coaching donde analizan por qué quiere transformar su físico, por qué es importante para esa persona y qué supondrá el conseguirlo, visualizándose una vez que lo haya hecho.

    Marcos quiere transformar su físico porque no se siente bien cuando está con una chica en la intimidad, se siente inseguro, no le gusta ir a la playa ni como le queda la ropa y siempre ha admirado un físico musculado con un bajo porcentaje de grasa. Sabe, que es algo muy importante para su felicidad el conseguirlo y no será completamente feliz hasta que lo consiga, mejorando sus relaciones, su seguridad en sí mismo y siendo más extrovertido con los demás. Es algo que ya es consciente que lleva años necesitando.

    Ezequiel empieza a entrenar el primer día y llevar un plan de alimentación sacado de Internet o diseñado por un entrenador sin saber qué significará para él eso.

 

  • Definición de objetivos realistas y cuantificables

    Con Marcos, hemos definido objetivos realistas y medibles. Marcos quería ganar mucho músculo en un año y hemos tenido, primero que cuantificar cuánto considera que es mucho músculo para él, estimándolo él en 10kg. Tras ello, le hemos explicado que fisiológicamente eso no es posible antes del primer día de entrenamiento. El cuerpo necesita más tiempo para crear músculo. Hemos definido un objetivo realista de 3kg de músculo por año para el objetivo a largo plazo, y objetivos a corto plazo de medio kilo de peso corporal mensual donde la mayoría será músculo y a medio plazo 3kg de peso corporal.

    Marcos ahora sabe lo que es posible conseguir, va a saber su mente ir a por ello (la mente necesita objetivos cuantificables para ir a por ello y cuando lleve un mes, sabrá si vamos bien y hemos cumplido su objetivo).

    Ezequiel por el contrario ha visto muchas revistas de personas que salen años entrenando y comiendo bien y utilizando ayudas ergogénicas y como su entrenador no ha definido los objetivos conjuntamente con él como con Marcos, cuando lleva un par de meses Ezequiel, erróneamente con esos objetivos irrealistas influenciado por la publicidad o lo que el piensa sin constatar que se puede conseguir, se desanima porque ve que ha ganado tan sólo medio kilo de los 10kg que quería ganar en 3 meses de músculo y además perder grasa, ve que no está consiguiendo los resultados que esperaba y se siente como un fracasado. Que él para esto no vale y que no está haciendo las cosas bien, abandonando a las pocas semanas de empezar y decirle a su entrenador que no va a continuar con cualquier excusa de su vida o económica.

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  • Buena gestión de la consecución de los objetivos

    Han pasado 6 meses y Marcos ha conseguido todos sus objetivos hasta la fecha, su objetivo final es a largo plazo pero ve todo el camino recorrido, se compara como estaba antes sólo con él mismo y no con los demás, se siente como un ganador y que está consiguiendo su sueño. Ya queda mucho menos para conseguirlo y sabe que es sólo cuestión de un poco más de tiempo y está deseando seguir entrenando y comiendo bien para seguir mejorando.

    Ezequiel sin embargo, a pesar de haber conseguido resultados se siente como un fracasado: su amigo que dice que lleve menos tiempo que él dice que ha conseguido mejores resultados. Ezequiel se siente frustrado e impotente por no haber conseguido los mismos o mejores resultados que su amigo.

    La realidad es que su amigo lleva más tiempo que el que dice, estuvo años entrenando atrás y parte de lo que ha ganado ha sido recuperar parte de esa musculatura que tuvo antaño, además de haber estado utilizando ayudas ergogénicas y omitir esta información, ya que su amigo buscaba ser admirado por Ezequiel ante unos objetivos que pareciera que sólo él y nadie más pudiera conseguir, haciéndolo ver realmente mejor de lo que es.

    Esto hace que Ezequiel sólo vea los resultados de su amigo y dónde quiere llegar y que no lo ha conseguido que junto con sus objetivos irrealistas le crean una pequeña depresión, frustración y sensación de fracaso.

 

  • Cómo afrontamos las adversidades

    Marcos estaba el otro día jugando al fútbol y al caerse se hizo un esguince en la muñeca que le impedirá entrenar el tren superior por unas semanas. Esto no va a frenar a Marcos, ni dejarlo ni mucho menos ni venirse a bajo, ve el lado positivo de la situación para mejorar su tren inferior que está algo retrasado respecto al superior, porque siendo él sincero consigo mismo, sabe que no lo ha estado entrenando tan duro como el resto.

    Así que, junto con su entrenador, además de afrontar mentalmente esta situación con una sesión, reajustan el entrenamiento y alimentación para entrenar el tren inferior 2 veces por semana separando isquiotibiales de cuadriceps y gemelos, pudiendo entrenar los 5 días en semana y llevando la alimentación mejor que nunca, ya que sabe que es lo que le aguantará la forma para cuando esté recuperado estar en las mejores condiciones para estar al 100% en una o dos semanas del tren superior.

    Ezequiel sin embargo, ve que esto no hay nada que hacer y deja la alimentación y entrenamiento y ya volverá a entrenar cuando se recupere de la muñeca. Tras 3 semanas, ha ganado 5 kg de grasa y perdido tono muscular y lo que se suponía que iba a volver a las 3 semanas, lo acaba postergando y se convierte en 6 meses cuando encuentra la motivación para volver, estando en una lamentable forma física.

    Al año Marcos tiene un pico de trabajo y encima acaba de ser padre. Marcos ahora tiene un poco menos de tiempo, en lugar de 5 sesiones en semana sólo puede hacer 4 sesiones de una hora y le está costando un poco dormir, pero Marcos sabe que el camino es adaptarse a los contratiempos y circunstancias que acontezcan, seguir progresando siempre lo mejor que se pueda y nunca dejarlo, porque sino, nunca llegará a su objetivo que él sabe lo importante que es para él, y eso le da fuerza el tenerlo presente todos los días y el ver que lo está consiguiendo para hacer estos pequeños sacrificios.

    Ezequiel sin embargo, piensa que ya según sus circunstancias es imposible que pueda conseguir sus objetivos, pero la realidad que él mismo no reconoce es que es una excusa porque no está dispuesto a hacer los pequeños sacrificios de adaptarse a su nueva situación y continuar porque como no tiene presente lo importante que serían conseguir sus objetivos, tampoco gestiona bien la consecución de sus objetivos y se compara con los demás, piensa que tampoco ve resultados.

    Ezequiel, al cabo de meses, ha perdido dinero en un gimnasio, en un entrenador que no le ha ayudado a tener la actitud mental y definición de objetivos correcta y lo acaba dejando.

    Cuando Ezequiel ve a personas con un gran físico que él mismo sigue anhelando, atribuye los méritos al uso de ayudas ergogénicas, porque piensa que él al no haberlo conseguido, con la creencia errónea de sus objetivos irrealistas cortoplacistas, es el único medio posible.

    Sin embargo a día de hoy Marcos no sólo ha conseguido el físico que quería sino que cada año sigue mejorando y marcándose nuevos objetivos y retos, encontrándose cada día mejor física y estéticamente, donde él mismo, y sus amistades siempre le alaban en que cada día está mejor y qué es lo que hace para estar así.

 

 

¿Tú quién eres de los dos, Marcos o Ezequiel? Y si eres Ezequiel, ¿sabes ya qué actitud mental debes tener y hacer para ser un Marcos?

 

Antonio
Antonio Yuste

Ayudo a ejecutivos con poco tiempo a mejorar su físico, salud y rendimiento con resultados en 15 días

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