Hago dieta y no pierdo grasa. ¿Tienes en cuenta las calorías invisibles?

Calorías invisibles

Esto es muy común. Personas que llevan un plan de alimentación orientado a perder peso y que a las semanas no sólo no pierden peso sino que encima ganan. Le echan la culpa a la genética, a su sistema hormonal, a que tienen un metabolismo muy lento sin basarse en ninguna prueba fisiológica concluyente, todo basado en suposiciones.

Aunque es cierto que puede ocurrir que nuestra sistema hormonal sea el limitante en la pérdida de grasa si el mismo se encuentra muy alterado por una mala alimentación, falta de sueño durante años o un desajuste hormonal genético, no suele ser la mayoría de los casos.

Aquí pueden pasar varias cosas:

  1. La persona se miente a sí misma y no borra de su mente las veces que se salta la dieta y dice hacerla perfecta a la semana cuando no la hace ni el 50% del tiempo.
  2. El plan de alimentación está mal diseñado y no tiene ni un déficit calórico real en la persona porque no se han hecho los cálculos de actividad y metabólicos correctamente junto con los días de realimentación necesarios para que el metabolismo no se regule a la baja.
  3. No se están teniendo en cuenta las calorías invisibles.

En otros artículos podemos hablar de los 2 primeros factores, pero hoy vamos a centrarnos en el último.

 
¿Qué son las calorías invisibles?

No son más que calorías que ingerimos que no contabilizamos y que pueden arruinar nuestro plan de alimentación pasando a un superavit calórico en lugar de déficit y evitará que el cuerpo queme la grasa corporal y gane en su lugar.

 
¿Dónde podemos encontrarlas para poder contabilizarlas y saber realmente cuántas calorías estamos ingiriendo?

 

  1. Aceites

    Sí, incluso aceite de oliva. Que sí, que el aceite de oliva todos los médicos dicen que es muy bueno, tiene ácidos grasos monoinsaturados, las grasas son necesarias para muchas funciones como la producción de hormonas…pero no olvidemos que: ¡es una grasa! Y como tal, por cada gramo aporta 9 calorías.

    Vamos a echar una cuenta rápida para que te puedas echar las manos a la cabeza:

    Almuerzo y cena 2 cucharadas soperas en cada comida para cocinar: 60 gramos.

    2 ensaladas diarias con otras 2 cucharadas diarias o ese “chorreón” largo que se echa siempre: otros 60 gramos.

    Total: 90 gramos de aceite que estamos ingiriendo que por 9 calorías 810 calorías sólo en calorías procedentes del aceite. Un entrecot de casi medio kilo con un plato de pasta grande tiene aproximadamente las mismas calorías o un menú del Burger King.

    Ahora ya sabes la auténtica barbaridad de calorías que si es tu caso, estabas ingiriendo sólo a través de aceite (y si encima el aceite lo pones en la sartén peor todavía, porque lo conviertes en grasas saturadas).

  2. Pan

    En España al menos es una costumbre comer absolutamente todo con pan. Se compra una barra en la panadería y uno va comiendo su ternera con arroz o patata asada con pan comiéndose entre dos personas perfectamente una barra.

    No olvides que el pan una barra que suele pesar unos 150 gramos tiene unas 500 calorías, si comes pan debes contabilizarlo.

  3. Azúcar

    Si tomas varios cafés o infusiones al día y le echas leche y además de eso una o más cucharadas de azúcar debes contabilizarlo, ya que puedes estar tomando 300 calorías extra sin darte cuenta.

  4. Frutos secos

    Estás en la oficina y quieres matar un poco el hambre, quieres hacer una cena sana y con pocas calorías y le echas unas pasas, unas nueces o unas almendras o estás viendo una película en el sofá: esas pipas saladas, pistachos, nueces, pasas…un solo paquete tienen 700 calorías (lo mismo que una pizza pequeña).

  5. Alcohol

    El alcohol a pesar de no tener nutrientes, deshidratar los músculos y evitar que se asimilen las proteínas, por cada gramo tiene 7 calorías, casi lo mismo que la grasa. Esa cerveza que te tomas todos los días, ese vaso de vino…suma calorías.

  6. Refrescos calóricos

    Esas coca colas, nesteas, cervezas sin alcohol, fanta…todo ello tienen calorías y encima es todo azúcar, lo que hará trabajar a tu páncreas en exceso segregando altas cantidades de insulina que si la frecuencia es alta te puede volver insulinoresistente y hasta diabético tipo II. Mucho cuidado con ellos.

  7. Productos “light”

    Porque un producto ponga en la etiqueta light, no significa que no lleve grasa, sino que tiene menos calorías que las el producto original. Por comprarte unas patatas fritas light no seas tan ingenuo que no pienses que no te van a ingordar.

  8. Productos “0% grasa”

    Puede que tengan 0% grasa, pero a cambio, para que estén sabrosos le añaden muchísimo azúcar y sodio, con lo cual te va a engordar igualmente y va a tener una alta cantidad de calorías.

  9. Salsas

    Quieres aliñar la ensalada y le echas una salsa rosa, alioli, mayonesa, salsa césar (todas ellas con hasta un 80% de grasa) o para las carnes o el pescado o tu patata, arroz o pasta…

    Sólo un par de cucharadas harán que ingieras al menos 300 calorías, sólo con eso.

 

Supongo que te habrás quedado sorprendid@ con algunos consumos que hacías que pasabas por alto. Ahora que ya sabes lo perjudiciales que son para perder grasa, lo que toca es ahora mismo eliminarlos de tu alimentación diaria y verás como empiezas (si el resto del plan de alimentación está bien diseñado para tus objetivos y tu caso personal) a conseguir resultados!

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